Darío Morales
Con las primeras cerezas de 1972, en la vitrina de la galería Pyramid, de Washington, se exhibió un cuadro que causó un escándalo fácil entre las señoras de sombreros floridos que llevaban a cagar a sus perros en el parque cercano. Parecía ser la fotografía demasiado realista de una mujer en cueros, derrumbada en un mecedor vienés y abierta de piernas frente a los transeúntes sin el menor recato, si bien la expresión de su sexo era más desolada que libertina. La policía ordenó retirar el cuadro, pero su ímpetu se quedó sin razones cuando le demostraron que no era una fotografía, sino un dibujo. El arte tiene sus privilegios, y el más raro de ellos es que se le toleren ciertos excesos que no están permitidos a la vida. El autor de aquel dibujo tan perfecto que hasta la policía de Washington lo confundía con una foto era un colombiano de veintiocho años que sobrevivía a duras penas en un cuarto de servicio del barrio de Saint Michel, en París. Su nombre no le decía nada a nadie. Darío Morales. Su esposa, Ana María, estaba peor que él, porque además estaba encinta. Pagaban el alquiler del cuarto limpiando a gatas las escaleras del decrépito edificio de seis pisos. De noche, Ana María dividía el espacio con una manta para poder dormir, con su niña dormida en el vientre, mientras su esposo pintaba hasta el amanecer. Como no tenía bastante luz, Darío Morales oprimía con cinta pegante el interruptor regulado de la escalera, de modo que no se apagara cada minuto, como estaba previsto, sino que permaneciera encendido toda la noche mientras él pintaba. En Francia hay delitos más graves que ése, por supuesto, pero ningún otro les duele tanto a los franceses. / Gabriel García Marquez- El País- Opinión- 4/11/80
Es curioso como trató la vida, o más bien la muerte, a este artista colombiano. Hoy me acordé de él porque vi un colchón rayado e imaginé un cuerpo desnudo en el, Ana María. Para escribir un poco de su biografía consulté Internet pero no aparece nada, incluso la que sale de primeras en el Google ni siquiera lo da por muerto. No creo que haya que ser un estudioso pictórico o un intelectual muy profundo para conocer este pintor hiperrealista, una lastima la ignorancia. En los precios de su obra no hay tanto despiste, llegan al medio millón de dólares el valor de sus oleos.
Dario nació en Cartagena, Colombia, el año 1944 y murió en Paris, Francia, en 1988. Sus dibujos, esculturas y pinturas tienen como centro el cuerpo femenino, en desnudos sin tabúes ni poses para la foto. Son cuerpos recostados de una forma hogareña y casual, con un realismo mágico que transporta al espectador a lugares de su inconsciente, lugares olvidados o inventados. Algunos criticos dicen todo lo contrario, que sus poses son afectadas como las modelos del siglo XIX, en el principio de la fotografía. ¿Qué mas da?
Una dirección para ver más:
http://arteyartistas.wordpress.com/2007/11/02/dario-morales/
Una dirección donde poder ver un listado de exposiciones y distinciones del pintor, es:
http://www.colarte.com/colarte/conspintores.asp?idartista=29
Tags: Arte, Artistas, Colombia, Cultura, Pintura
You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.
Julio 9, 2008 at 7:24 am
¿Es necesario autorizacion de alguna instancia para reproducir una obra de dario morales en la caratula de una novela?
Lorenzo Leon
Julio 11, 2008 at 5:21 pm
Dado que no han transcurrido los 80 años, desde la muerte del artista, que como mínimo establece el derecho de autor para que su obra sea de uso público, supongo que se debe pedir la autorización a los herederos.
Saludos Lorenzo.